Identificar los factores alimentarios relevantes
Aprenderás a diferenciar entre alimentos que favorecen un patrón nutricional equilibrado y productos cuyo consumo frecuente puede aumentar la carga inflamatoria de la dieta.

Aprende a organizar una alimentación equilibrada orientada a reducir la carga inflamatoria de la dieta, mejorar la calidad nutricional y aplicar estrategias prácticas que puedan mantenerse en la vida cotidiana.
La inflamación es una respuesta fisiológica necesaria, pero determinados hábitos alimentarios pueden favorecer un entorno metabólico menos equilibrado cuando se mantienen durante largos periodos. El exceso de productos ultraprocesados, azúcares libres, grasas de baja calidad, alcohol y una alimentación pobre en vegetales puede contribuir a aumentar la carga inflamatoria global.
Una dieta antiinflamatoria no debe entenderse como una lista rígida de alimentos permitidos y prohibidos. Se basa en mejorar la calidad de las grasas, aumentar la presencia de verduras, frutas, legumbres, especias, frutos secos y cereales integrales y reducir los productos que desplazan alimentos nutricionalmente más interesantes.
Este curso te enseñará a reconocer los principios de una alimentación antiinflamatoria, organizar menús, seleccionar métodos de cocción y adaptar las recomendaciones a las necesidades y circunstancias de cada persona.
El programa está diseñado para que puedas comprender los fundamentos y trasladarlos a una planificación alimentaria práctica, variada y sostenible.
Aprenderás a diferenciar entre alimentos que favorecen un patrón nutricional equilibrado y productos cuyo consumo frecuente puede aumentar la carga inflamatoria de la dieta.
Comprenderás el papel de los ácidos grasos omega-3, el aceite de oliva, los frutos secos, las semillas y la reducción de grasas de baja calidad nutricional.
Aprenderás a combinar verduras, proteínas, carbohidratos, grasas saludables, hierbas y especias para organizar desayunos, comidas y cenas.
Sabrás planificar compras, preparar alimentos, organizar una semana y realizar cambios progresivos sin depender de restricciones extremas.
La formación se desarrolla durante dos meses y combina fundamentos nutricionales, selección de alimentos, planificación de menús y estrategias prácticas para mantener los cambios.
Concepto de inflamación aguda y crónica, relación con el metabolismo, estrés oxidativo, microbiota, descanso, actividad física y hábitos alimentarios. Diferencias entre una dieta antiinflamatoria y las dietas restrictivas.
Verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas, aceite de oliva, pescado, proteínas vegetales, hierbas, especias, polifenoles, fibra, antioxidantes y ácidos grasos omega-3.
Organización del plato, distribución de macronutrientes, desayunos equilibrados, comidas, cenas, tentempiés, métodos de cocción, combinaciones prácticas y adaptación a diferentes preferencias alimentarias.
Planificación semanal, lista de la compra, preparación anticipada, lectura de etiquetas, alimentación fuera de casa, control de ultraprocesados y estrategias para consolidar hábitos sin rigidez ni perfeccionismo.
Completa tus datos y selecciona el método de pago. La solicitud se enviará directamente al equipo responsable de la formación.
No puedes copiar el contenido de esta página